En la actualidad Adasa está finalizando la implantación de una red automática de telecontrol de la calidad de las aguas residuales e infraestructuras asociadas de la red de alcantarillado de Terrassa, con el objetivo de efectuar la caracterización de los emanantes de la red, la detección de vertidos, la automatización de infraestructuras y el análisis de información preventiva para un funcionamiento más eficiente de la depuradora.
El proyecto contempla la implantación de 4 estaciones de control de calidad de las aguas residuales (ECAR), principalmente equipadas con un sistema toma de muestras, analizadores automáticos, sistema de adquisición, gestión y comunicación de datos, acontecimientos y alarmas al centro de control. Por otro lado, también incluye la integración y automatización de 8 estaciones depuradoras de agua residual (EDAR), 9 estaciones de bombeo (EBAR) y de 21 puntos de control de descarga del sistema unitario (DSU).
Tanto la nueva implantación como la integración garantizarán la supervisión, control y gestión remota del sistema, así como la gestión de alarmas posibilitando una rápida actuación de mantenimiento.
Asimismo, se creará un centro de control para la recepción y explotación de datos recibidos de todas las instalaciones que se integrarán a la red de telecontrol, al cual se podrá acceder de forma local o vía web desde Internet.
El sistema, que está previsto que entre en funcionamiento a partir del mes de septiembre iniciándose el periodo de mantenimiento integral, permitirá:
• Visualizar los datos y gráficas, en continuo y en tiempo real, de los parámetros pH, temperatura, conductividad, oxígeno disuelto, potencial redox, turbidez, materia orgánica y caudal. Complementariamente se han instalado, estratégicamente en las ECAR y en fase experimental, analizadores de hidrocarburos, DBO y amonio.
• Evaluar la carga másica contaminante de las aguas residuales a diferentes puntos estratégicos del sistema de saneamiento y calificarla respecto la normativa vigente.
• Recoger automáticamente muestras de agua residual en diferentes puntos de la red de colectores en alta en el momento que se detecte un episodio de contaminación, a fin de poder determinar su origen y, posteriormente, efectuar un exhaustivo análisis en el laboratorio.
• Determinar los umbrales de alarma que faciliten la toma de decisiones en la gestión de la depuradora, con los claros objetivos de conseguir una óptima eficiencia y garantizar el correcto servicio de la planta.
• Establecer planes de reducción de contaminantes específicos y actuaciones focalizadas a sectores industriales concretos.
• Fomentar las buenas prácticas ambientales, centradas en las principales incidencias detectadas.
• Planificar las inspecciones y los controles periódicos y sus correspondientes medidas disuasorias correctivas y o/preventivas.